sábado, 15 de diciembre de 2007

DIC 2007

Me encontré con estas cosas que ya llevaban un tiempo ahí guardadas.

El recorrido por estos lugares me deja una sensación extraña, la velocidad del viaje, dormir en los buses, cagar donde sea.
Un terminal, horas de mal sueño, horas de incompleta conciencia.

En medio de esta carrera y de la que ha sido todo este año me detengo por diez minutos en un lugar, en uno de los más hermosos que han visto mis ojos, en medio de la nada, en la mierda, el blanco alrededor y la luz del sol me hacen cerrar los ojos pero hago un esfuerzo por prolongar el tiempo en que veré esa imagen. De repente algo pasa, me siento como no me sentía hace años, de nuevo un momento de completa intimidad, un momento a solas, un momento de reconocimiento y de aceptación.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Es extraño, es una constante inatisfacción, me voy a dormir, me voy porque no puedo escribir, me voy porque se e acabaron la ganas, me voy y no doy mas explicación, me voy de esta ciudad...

domingo, 28 de octubre de 2007

Sagrado Corazón

Tengo un renovado sentimiento de patriotismo, hoy, después de ocho meses de ausencia logro separarme un poco de mi búsqueda personal, veo mi país (o lo que alcanzo a percibir de el desde acá) y siento un dolor que va mas allá de mi propio egoísmo, de mi pequeño mundo construido en él. Hoy mi país no me duele por la ausencia, no me duele por todo lo que quedo atrás, me duele por ese reconocimiento de la realidad, por lo que veo en la gente que conozco acá y que lo representa, me duele porque nadie ajeno a el puede salir de esa imagen proyectada por los medios, porque nosotros mismos en ocasiones nos encargamos de proyectar esa imagen, porque a veces no veo esperanza.

viernes, 12 de octubre de 2007

El tiempo, los hechos y lo que se deja de hacer.
La absurda necesidad de trascendencia, la estúpida búsqueda de la genialidad.
Lo seguro, lo conocido, lo que se ha hecho impalpable.
Las imágenes mentales, los sueños y los recuerdos.
Dos mundos paralelos, el sacrificio y la irrelevancia.

El conocimiento, la inconformidad, la normalidad.
La ira, la pasividad, la imposibilidad, la rabia.
La distancia, el tiempo, el cambio, la continuidad.
La costumbre, el olvido, el reconocimiento.
Los días, la lluvia, el conocimiento.

Acostumbrarse al presente.

sábado, 15 de septiembre de 2007

SUEÑO

4 am.
Otro día en el lugar de las discusiones absurdas, circulares y sin ningún fin, prueba del ego.
Otro día de vergüenza ajena, como si se interesaran por la vergüenza de los demás...
Otro día de estupidez, otro día de personajes.

4 am.
Otro día húmedo, otro día incompleto, alargado e incompleto, alargado en busca de completitud.
Otro día de adormecimiento, de sueño en el subte, de túneles paralelos que no se juntaran nunca.
Otro día de reconocimiento, de interminable búsqueda, de señales torpes.

4 am.
Sueño.

-Te odio!
-Me da miedo cuando me dices eso, hay algo oculto en el fondo(piensa)
-Te odio, en serio...
-Yo tambien...
-Un dia voy a desaparecer
-Te quiero

DÍAS

Hay días oscuros, días en los que el cuerpo presiente lo que viene y manda una señal para no levantarse de la cama. Las cortinas cerradas, esa atmósfera tan conocida y tan extraña, tan conocida que se alcanza a percibir en los primeros segundos posteriores al sueño.

Sin ganas de abrir los ojos, cubierto hasta la cabeza con las cobijas como para desaparecer, para hacer que no se esta, para engañarse a propósito, para desaparecer completamente.

En los días oscuros el tiempo siempre pasa de forma diferente, siempre tiene un nuevo ritmo que lo hace impredecible. A veces las horas pasan en ese estado de invisibilidad, en ese estado de tranquila insatisfacción que surge ante el reconocimiento de de un día oscuro bien llevado, otras veces, cada minuto pasa con una parsimonia que solo el tiempo puede tener, el refugio no es suficiente y se vuelve a aparecer por partes, luego se empieza a ser reconocido.

después de haber vivido días oscuros y experimentado con ellos, se aprende algo: Los días oscuros hay que dejarlos pasar, no resistirse a ellos ni intentar alumbrarlos con un sol de cartón, finalmente solo son días oscuros.